En Diseven llevamos años desarrollando tecnología para transformar la experiencia de las personas en los espacios. Y en ese camino hemos vivido situaciones que nos recuerdan el verdadero valor de lo que hacemos.
Una de ellas ocurrió en un hotel de Medellín.
Desde su construcción, este hotel había contemplado nuestra tecnología de automatización, incluyendo la gestión inteligente del aire acondicionado en las habitaciones.
Todo funcionaba como estaba previsto, hasta que surgió una solicitud particular: algunos huéspedes querían que el aire acondicionado permaneciera encendido incluso cuando salían de sus habitaciones.
El propietario, buscando complacerlos, nos pidió desactivar temporalmente la función de eficiencia energética.
Y así lo hicimos.
Un mes después, recibimos otra llamada
Esta vez, el propietario quería que volviéramos a activar la automatización.
¿La razón?
La factura de energía había aumentado aproximadamente un 20 %, según nos reportó el hotel.
Lo que inicialmente parecía un pequeño ajuste para mejorar la comodidad terminó demostrando cuánto podía influir la gestión inteligente de la climatización en los costos operativos.
La verdadera inteligencia está en encontrar el equilibrio
Esta experiencia nos dejó una reflexión importante.
La automatización hotelera no debería obligar a elegir entre la comodidad del huésped y la eficiencia energética.
El verdadero valor de la tecnología está en lograr que ambas convivan: ofrecer experiencias agradables mientras los espacios utilizan sus recursos de manera más inteligente.
Y es precisamente lo que buscamos en Diseven: desarrollar soluciones que no solo respondan a las necesidades de hoy, sino que ayuden a nuestros clientes a operar mejor mañana.
Porque a veces, la mejor manera de descubrir el valor de la tecnología es entender qué sucede cuando dejamos de utilizarla.
Eliana Ramírez López — Cofundadora de Diseven Innovación Tecnológica
Nota: esta historia corresponde a una experiencia real compartida por un cliente hotelero de Medellín. El incremento aproximado del 20 % fue reportado por el propietario tras la desactivación temporal de la función de eficiencia energética. No representa una medición independiente ni un porcentaje de ahorro garantizado para otros establecimientos, ya que los ahorros varían según la ciudad, el tipo de hotel y el nivel de automatización previa con el que cuente.
